Antecedentes En 1996 el Colegio Parroquial Santa Rosa entró en el régimen de jornada escolar completa. A raíz de esto, la Fundación, en conjunto con la dirección del colegio, vio la necesidad de crear una especialidad técnico profesional a partir de tercer año de enseñanza media. El objetivo era mejorar las oportunidades de aquellos jóvenes que por diversas razones, pero principalmente por problemas económicos, no podían seguir estudios superiores. Se estudió el mercado y las necesidades de la comuna, y se llegó a la conclusión que el sector servicios era el que ofrecía mejores posibilidades laborales. Luego, dado que el Ministerio de Educación exige para la creación de una especialidad técnico profesional un convenio con una empresa que asegure las prácticas de los alumnos, se llega a un acuerdo con Falabella S.A.C.I., y se crea la especialidad de Administración Comercial, sector ventas. En el año 2001, el nombre de la especialidad cambia a “Especialidad en ventas” para adecuarse a los nuevos planes del Ministerio de Educación.
Historia El Colegio comienza en 1999 con este proyecto de enseñanza técnico profesional. Sin embargo, la experiencia no resultó como la Fundación esperaba, por este motivo, se evaluó y se decidió terminarla. A partir del año 2003, el colegio inicia un nuevo proyecto denominado Certificación Técnica Profesional, a través del cual también se desea capacitar a los jóvenes en una especialidad técnica, pero dentro de la Educación Científico Humanista.
La historia y características de estos proyectos se detallan a continuación:
Historia: Especialidad de Administración Comercial. Sector ventas (1999- 2002)
Elaboración del programa Los planes y programas de la especialidad de administración comercial se elaboraron en conjunto con la dirección de Recursos Humanos de Falabella. A partir de 1999, el Colegio Parroquial Santa Rosa comenzó a impartir la especialidad. Desde el inicio, se propuso que los alumnos tuvieran contacto con la empresa a lo largo de todo el año escolar, para así adquirir una experiencia directa con el mundo laboral antes de iniciar su práctica profesional. Así, se logró que los alumnos fueran a trabajar después del colegio los días viernes, sábado y domingo en Falabella Alto Las Condes. Lugar que por estar cerca de la comuna ofrecía seguridad a los padres de los jóvenes y facilitaba el traslado.
Prácticas y Pre-Prácticas Al término del primer año de la especialidad, los alumnos realizaban una pre-práctica profesional durante la temporada de Navidad que duraba alrededor de 15 días. La pre- práctica era remunerada y correspondía a una imposición propia del colegio. Para este efecto, los alumnos eran repartidos en tres de las tiendas Falabella del sector oriente. Al finalizar el cuarto año de enseñanza media, los alumnos debían realizar su práctica profesional, la que se hacía mayoritariamente en Falabella, pero los jóvenes podían elegir otro lugar de práctica, siempre que éste ofreciera la posibilidad de desarrollarse en el sector ventas y que permitiera una supervisión por parte del colegio.
Relación escuela empresa, formando microempresarios A partir del año 2000, como una forma de desarrollar la especialidad y darle mayor alcance, la Fundación en conjunto con la dirección del colegio, consideraron necesario inculcar en los alumnos la capacidad de formar micro empresas, lo que, a la larga, les ampliaría el futuro laboral, independientemente de la capacidad laboral que el mercado pudiera ofrecer en un momento determinado. Para ello, se tomó contacto con profesores de la Universidad Adolfo Ibañez, quienes en forma autónoma y gratuita dictaron un seminario de 42 horas llamado "Aprender a Emprender". Al finalizar este seminario se dividía a los alumnos en grupos y cada grupo, con la asesoría de un tutor, formaba a su vez una pequeña empresa, a la cual se le entregaba un capital inicial para realizar un proyecto. Una vez terminado este proyecto, los alumnos devolvieron el dinero prestado, obteniendo ganancias.
Programas complementarios Los alumnos de la especialidad participaron en un concurso interescolar llamado “Bancos en Acción”. En este concurso los participantes, a través de una simulación semanal y con coordenadas entregadas por los organizadores, debían formar un banco y subir o bajar las tasas de interés de acuerdo a la convivencia del mercado. De acuerdo a sus decisiones, pasaban a ocupar un lugar en la tabla de posiciones. La participación del colegio Santa Rosa de Lo Barnechea fue especialmente destacada en el año 2000, llegando a la última etapa del concurso. Durante el 2001 los alumnos fueron eliminados en una de las etapas iniciales, pero la experiencia fue igualmente enriquecedora. La iniciativa fue auspiciada por la Fundación Educación Empresa y el Banco Citibank. También, como una forma de ampliar el horizonte de futuras posibilidades, los alumnos participaron el año 2000 y el 2001, en el programa “Socios por un Día”, a través del cual los jóvenes asisten a una empresa en la que profesionales, ejecutivos y trabajadores son anfitriones de los estudiantes entregándoles una mirada cercana de sus respectivas experiencias y profesiones.
Orientación vocacional. A fines de segundo medio (entre septiembre y octubre), los alumnos debían elegir entre seguir con el científico humanista o pasar al técnico profesional. El colegio se preocupaba de apoyar a los alumnos con antelación y a través de diversas instancias para que tomaran la decisión correcta de acuerdo a sus intereses, aptitudes y también de acuerdo a su rendimiento.
Evaluando la Educación Técnico Profesional Se decidió analizar con cifras la utilidad y la incidencia de la Educación Técnico Profesional impartida por el colegio en la vida de sus ex-alumnos. Para esto se contrató una asistente social a quien se le pidió que averiguara cuántos alumnos estaban trabajando en la especialidad “ventas” que enseñaba el colegio. Considerando los resultados de esta encuesta y el desánimo de los estudiantesse decidió terminar con el programa de educación técnico profesional.
La Certificación Técnica Profesional. Un giro necesario en la Educación Técnico Profesional A partir del año 2003 se decidió contratar a Inacap para impartir una certificación técnica en las especialidades de computación e inglés. De esta manera, el colegio volvió a la educación Científico Humanista, pero esta vez, desde tercero medio los alumnos se prepararían para obtener una certificación técnica de especialidad.