Colegio Parroquial Santa Rosa de Lo Barnechea

una obra de la Fundación Educacional Santa Rosa de Lo Barnechea


Proyecto Educativo

 

 

I. Fundamentos y Principios Pastorales

 

1) Principios Orientadores

 

Conforme a la vocación “parroquial” que el colegio tiene, el proyecto educativo se propone calar a fondo en la comunidad escolar teniendo presente que debe señalar con fuerza los “fines” del colegio sin descuidar los “medios”.

Como lo señalara el Papa Juan Pablo II en su carta a la familia, se debe mirar la educación como un “engendrar”, exhortándonos a que por medio de la educación “seamos participes de la Creación”. Es Dios quien espera que el hombre participe con Él en su plan creador.

El libro del Génesis relata como Dios: Creó, Llamó y Vio que todo ello era bueno.

  • Dios “Creó” al hombre por un acto de donación de sí mismo, por su infinita gratuidad para con nosotros. Aquí nace nuestro llamado y compromiso con la continuidad de la Creación para mejorar la sociedad hasta la construcción del Reino de los Cielos.
  • Dios “Llamó”, es decir dio nombre, con lo cual le da a la Creación una cierta identidad que le pertenecerá al hombre mientras exista. La educación en este sentido sería una apertura a la búsqueda de lo que Dios ha dado como horizonte en nuestra existencia.
  • Dios “Vio que era bueno”, es decir, que contempló lo realizado y lo experimentó como bueno. La educación es, entonces, la construcción de un “lenguaje” que nos permite entrar en comunión con Dios como sus hijos, con los demás como hermanos y con la naturaleza como señores.

Desde esta perspectiva, se piensa que el sentido último de la educación es ser experiencia de descubrimiento de la verdad implícita en la Creación para poder darse a los demás y así caminar hacia la plenitud.

 

 

2) Misión del proyecto educativo                                                       

 

La identidad de nuestro colegio es la de un “Colegio Parroquial”. Por esto, sus desafíos como comunidad educativa son los mismos que han sido dados a nuestra Iglesia para este tiempo. Debemos ser capaces de implementarlos en las distintas áreas educativas, tanto en lo pastoral como en el área humanista, científica y artística. El encuentro con la comunidad escolar completa ha de estar iluminado por esta realidad. Será tarea de todos los educadores hacer que este proyecto llegue a realizarse.

La fuerza que inspira el proyecto educativo es la presencia de Cristo. Ella otorga un renovado impulso, siendo la fuerza inspiradora de nuestro camino. 

 

 

3) Origen de nuestro proyecto

 

El corazón de nuestro proyecto: la santidad

Hacer hincapié en la santidad es más que nunca una urgencia pastoral. Poner la programación pastoral bajo el signo de la santidad es una opción llena de consecuencias, significa preguntarse cada día y en cada circunstancia «¿quieres ser santo?» e  inclinarse hacia la perfección.

 

Primacía de la gracia divina

Hemos de preguntarnos de dónde sacaremos la fuerza para metas tan altas como “la santidad” o “la vida en oración”. Sí, porque no podemos pensar que los resultados dependerán sólo de nuestra capacidad de hacer y programar, no debemos olvidar que sin Cristo «no podemos hacer nada» (cf. Jn 15,5).

Es el momento de la fe, de la oración, del diálogo con Dios, para abrir el corazón a la acción de la gracia y permitir que la palabra de Cristo pase por nosotros con toda su fuerza.

 

 

 

4) Consecuencias e itinerario del proyecto educativo

 

Hay algunos peldaños importantes de alcanzar en el desarrollo de nuestros alumnos:

 

La experiencia de oración: camino a la santidad

Para una pedagogía de la santidad es necesario un cristianismo que se distinga ante todo por el arte de la oración. Una oración que sea intensa,  que acerque al compromiso con la historia, que abra el corazón al amor de Dios y  también al amor de los hermanos y que nos haga capaces de construir la historia según el designio de Dios.

 

Iglesia, colegio y familia: Eucaristía dominical

Es la Eucaristía el lugar natural donde se encuentra y crece la familia y el colegio. Es ahí, donde experimentamos  de forma viva el ser Iglesia.

 

El sacramento de la reconciliación: encuentro con Cristo

Es necesario que la pedagogía cotidiana de la comunidad cristiana sepa proponer de manera convincente y eficaz la práctica del Sacramento de la Reconciliación. No habrá verdadera comunidad si no hay verdadero encuentro con el perdón de Cristo que nos hace entrar en comunión con nuestros hermanos.

 

Escucha de la palabra: Lectio divina

No cabe duda de que la primacía de la santidad y de la oración sólo se pueden concebir a partir de una renovada escucha de la Palabra de Dios. La lectio divina refiere a los pasos que van desde la lectura y comprensión del texto hasta la contemplación de Cristo centro de toda la Escritura, pasando por la revisión de nuestra vida, es decir, escuchando lo que Cristo haría en nuestro lugar.

 

 

5) Misión de nuestra comunidad frente al mundo de hoy

 

Anuncio de la Palabra, evangelizadores de la cultura.

Debemos alimentarnos de la Palabra para ser «servidores de la Palabra». Hay que suscitar una nueva acción misionera, ya no de unos pocos «especialistas», sino como una misión que sea responsabilidad de todos los miembros del Pueblo de Dios.

 

 

 

II.- Orientación Pedagógica

 

 

1) Sistema de selección

 

El sistema de selección de los alumnos no se basa en escoger a los mejores, sino en aceptar y asumir a aquellos niños y jóvenes que estén dispuestos a entregar lo mejor de si.  Postulado que redunda en un universo estudiantil con una capacidad intelectual heterogénea, lo que significa un gran desafío y requiere de profesores comprometidos a trabajar con la diversidad y a hacer brotar en cada niño todos sus talentos.

 

 

2) Desarrollo máximo de las habilidades

 

El quehacer pedagógico del Colegio Parroquial Santa Rosa de Lo Barnechea está orientado a lograr que todos los alumnos desarrollen al máximo sus habilidades.

 

 

3) Instrumentos para el desarrollo de los alumnos

 

Los instrumentos para lograr el máximo desarrollo valórico e intelectual de los alumnos han sido seleccionados a la luz de la experiencia y son esencialmente dos: disciplina y  competitividad.

 

La disciplina: considerada como un requisito básico, entendiendo que el respeto a uno mismo, a los demás y a la autoridad, junto con el orden, son aspectos absolutamente necesarios en una sala de clases para lograr un aprendizaje de calidad.

En este sentido, la disciplina implica exigir a los estudiantes absoluta responsabilidad de sus actos y el  estricto cumplimiento de sanciones o remediales.

 

La competitividad: se seleccionó como el instrumento pedagógico por excelencia, ya que, la experiencia ha demostrado que para educar niños y jóvenes se debe actuar con motivaciones inmediatas, que estimulen en los alumnos el deseo de avanzar y superarse.

 

La competencia se desarrolla a nivel interno y externo:

  • En cada asignatura, el colegio propone distintas metodologías relacionadas con concursos. En cada nivel se formarán grupos que se enfrentarán unos a otros; en estos casos los ganadores son recompensados después de haber colaborado en la superación de sus contrincantes menos aventajados, quienes seguirán compitiendo entre sí hasta alcanzar a los primeros. En cada torneo se reformularán los grupos de tal manera que el éxito pueda ser alcanzado por todos los alumnos.
  •  A nivel externo, el colegio asistirá a todos los campeonatos a los que sea invitado, además de participar en aquellos que él mismo proponga, sean estos deportivos, musicales, de deletreo, matemática, ajedrez u otros.
  • Los equipos de pastoral y biblioteca constituyen un soporte transversal y sostenido en  toda competencia.

Se ha elegido esta modalidad didáctica ya que se ha observado que cada vez que el colegio compite con otros logra excelentes resultados, debido a que en esas instancias tanto los profesores a cargo como los alumnos entregan lo mejor de sí.

En las competencias los estudiantes se sienten apoyados y estimulados por toda la comunidad educativa lográndose el sentido de cuerpo que se quiere fomentar.

Se cree que introduciendo este espíritu de superación constante en el trabajo docente que se realiza a diario, se logrará formar niños y jóvenes conscientes de sus talentos, confiados en sus autoridades y profesores, seguros de sí y de sus valores.

 

 

4) Incentivo al desarrollo de docentes y estudiantes 

 

Para incentivar el desarrollo intelectual y pedagógico tanto del cuerpo docente como de los estudiantes, el colegio estará permanentemente en contacto con los establecimientos que forman parte del proyecto “Educando Juntos”, quienes han sido un aporte importante en la solución exitosa de muchos desafíos educacionales. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Educando Juntos - Fundación Astoreca - Santiago, Chile "Términos de Uso".