Colegios San Rafael y Escuela Técnica

 Francisco Antonio Encina

 

Colegios de la Fundación Educacional Barnechea


Trabajo con Alumnos con Dificultades de Aprendizaje

 

En el Colegio de niñas La Dehesa se reconoce que en todos los niveles existen alumnas que presentan dificultades para seguir el mismo ritmo de aprendizaje de sus compañeras y necesitan atención especial. Cualquiera sea el motivo de esto, cada profesor trabaja regularmente con estas niñas durante el horario de clases, reforzando los aspectos más débiles que presenta cada uno.

 

Método de reconocimiento

En cada aula, se identifican entre cinco y siete niñas con dificultades, cifra que aumenta cada año. El profesor los pesquisa por medio de la observación directa, la revisión constante de cuadernos y los resultados en las evaluaciones. De esta manera, se reconoce específicamente quiénes son y cuáles son sus dificultades, para ayudarlas con estrategias que respondan a sus necesidades. Los problemas más frecuentes que pueden presentar las niñas en el colegio son el síndrome de déficit atencional, con y sin hiperactividad, y algunos casos con inteligencia normal lenta.

 

Red de apoyo

En ocasiones, las alumnas son enviadas en forma externa a neurólogos, psicólogos y psicopedagogas para obtener un diagnóstico específico o seguir tratamiento si es necesario.

La derivación a profesionales externos presenta dificultades, porque no siempre se encuentran disponibles y la demora provoca desfases. Es decir, cuando llega la ayuda posiblemente sea tarde o los problemas iniciales cambiaron por otros con nuevas características.

Las psicopedagogas, que pertenecen a una institución externa, atienden a los niños de 1° a 4° básico, tres veces por semana, durante el horario de clases en el colegio. Si bien la atención que les proporcionan resulta un beneficio, al mismo tiempo representa una dificultad ya que pierden clases mientras son apoyados con un tratamiento.

 

Metodología

El profesor trabaja a diario reforzando directamente en el aula el área pedagógica, sin dejar de lado el fortalecimiento del autoestima y la sensación de autoeficacia de las niñas. Se plantea una preocupación especial por identificar las habilidades y dones especiales que tenga cada niña para potenciarlos y reforzar así su autoestima. En la experiencia del colegio, esta preocupación posibilita que las alumnas se prueben a sí mismas que pueden lograr con éxito una tarea, lo que motiva a poner mayor esfuerzo en otras para conseguir la misma sensación. Es parte de la política del colegio aplicar ciertas estrategias en la sala de clases para lograr este objetivo, como son:

 

  • Apoyar los logros de las niñas a través de reforzamiento y fortaleciendo las áreas en que se destacan. Se ha visto que el efecto de éxito rebota a otras áreas.
  • Sentarlas en primera fila y junto con una compañera que pueda ayudarles.
  • Se debe repetir la instrucción para asegurarse que hayan entendido.
  • Se le dedica atención durante la clase a las niñas con problemas. La profesora debe observarlas constantemente y monitorear su desarrollo.
  • Se hace un apoyo individual en clases, mientras el grupo curso trabaja individual o grupalmente.
  • Se hace una corrección de cuadernos en todo el curso. Se le otorga corrección adicional en su cuaderno y tareas.
  • La profesora organiza mentalmente a la niña cuando interviene para apoyarla.
  • Les pregunta a ellas constantemente sin llegar a atormentarlas. Está enfocado a otorgar más oportunidades de probar lo que aprendió mediante este cuestionamiento.
  • Se les pide a los profesores que les pregunten de los más simple a lo más complejo. Así se refuerza al niño en su sensación de autoeficacia, en otras palabras, “que puede hacerlo”.
  • En la evaluación de las asignaturas, se les otorga variadas oportunidades antes de calificarlas. También se aumenta la cantidad de evaluaciones, dando trabajos extras o exámenes de repetición en marzo o enero. Así mismo, se están elaborando pruebas que tienen preguntas con distintos niveles de dificultad.
  • La evaluación diferenciada se aplica en muy pocos casos y se trata de evitar. Se ha visto que las niñas tienden a sentirse incapaces cuando las evalúan distinto.

 

Cada profesor puede hacer reforzamientos adicionales e improvisar nuevas estrategias, pero eso depende exclusivamente de él. Algunos de ellos aprovechan el recreo para acompañar a las niñas y reforzar materias específicas. También han optado por enseñar paralelamente metodologías de enseñanza de la lectura. De este modo, se trabaja diariamente de forma grupal en la sala al mismo tiempo que se le otorga una guía personalizada a los que tienen mayor dificultad.

 

Una amenaza importante en esta área corresponde a la posibilidad de “bajar el techo de exigencias a las alumnas”. Cuando sucede esto, las niñas suelen empeorar su desempeño en cualquier tarea y sobre todo en el medio en que se desenvuelven, donde el colegio representa  muchas veces “el cable a tierra”. Por lo tanto, cuando se les exige menos y, al contrario de la creencia que se tiene, las alumnas rinden peor y no mejor. Es importante mantener un nivel de exigencia adecuado y alto.

 

Trabajo en equipo

  • En el Colegio:

La profesora es la principal encargada de poner en práctica las políticas de enfrentamiento generales. Resulta importante el trabajo en equipo que realiza en reuniones periódicas con la coordinadora. Juntas revisan las planificaciones y actividades que se harán diariamente con dos semanas de anticipación; la coordinadora también revisa los cuadernos y observa clases. En estas reuniones surge el reconocimiento de casos especiales y la relación que se establece entre profesora y coordinadora posibilita la toma de decisiones para abordar las dificultades que presentan las niñas.

 

  • En el hogar:

Se establece una relación con los padres para apoyar a las niñas desde el hogar. Se realizan reuniones y charlas de formación obligatorias una vez a la semana para todos los apoderados del colegio. En éstas se tratan temas como la enseñanza de contenidos específicos y características de las etapas de desarrollo del niño. Los padres asumen un compromiso de asistencia a las charlas al momento de inscribir a sus hijas.

Cuando una alumna presenta dificultades, se realizan reuniones con sus padres o apoderados para tomar decisiones y tratar temas importantes como normas, derivaciones y estrategias de apoyo conjuntas.

 

Costos

El apoyo a las niñas con dificultades no representa un costo adicional para el colegio. Los profesores se hacen cargo en su horario de clases y los materiales utilizados están basados en la creatividad de los profesores.

Por otra parte, existen tutoras voluntarias que apoyan a las niñas con dificultades, aunque declaran que la ayuda va más allá de lo académico.

 

 



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