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Programa de Lenguaje 2° a 4° básico
Ambiente de aprendizaje: hábitos y actitudes Establecer hábitos de trabajo y actitudes en los niños es fundamental ya que permite tener normas comunes y ayuda a crear un clima de aprendizaje en la escuela. Con esto se logra:
- Maximizar las oportunidades para aprender.
- Prevenir problemas de disciplina, mejorando el manejo y el clima de la clase.
- Disminuir la incertidumbre, porque establece reglas comunes para todos.
- Fomentar la autonomía.
Los hábitos y actitudes se enseñan a través de la normalización. Esta es una estrategia que busca enseñarles a los alumnos cómo actuar correctamente en el colegio y en la sala de clases a partir de lo que se espera de ellos. Estas estrategias deben adecuarse a la edad y las características del curso. Se apunta a que los niños sepan qué deben hacer y cómo deben hacerlo. Se espera que los alumnos sigan una serie de normas y rutinas como, por ejemplo, levantar la mano para hablar o guardar sus materiales de manera ordenada en el lugar correspondiente.
Los profesores enseñan hábitos y actitudes a través de:
- Contar a los alumnos de qué se trata y por qué es importante hacerlo
- Mostrar cómo se hace y cuándo se hace
- Exigir, reforzar y sancionar si el hábito o actitud no se da.
Los alumnos aprenden los hábitos y actitudes a través de la observación de lo que muestra y enuncia el profesor. Luego lo repite y practica hasta que lo internaliza y automatiza.
La rutina de clases incluye los hábitos y las conductas que se trabajan a través de la normalización. |