El alumno/a es el eje central de los esfuerzos y objetivos de la comunidad educativa, es en beneficio de su buena formación que se estructurará un proyecto educativo que garantice la consecución del propósito planteado.
El Colegio considera fundamental formar, estimular y fortalecer la vida espiritual de sus alumnos/as, como el pilar que centrará la vida escolar.
La formación es un proceso con una perspectiva de futuro; el presente tiene una importancia vital para los alumnos y no será por tanto considerado sólo como el medio de la actividad escolar para el logro de unos aprendizajes de aplicación posterior, sino como un fin en sí.
El Colegio tiene responsabilidad en el proceso de socialización de su alumnado y le corresponderá preparar a los jóvenes, a través de programas específicos, para las presentes y futuras responsabilidades de servicio dentro de la familia, el trabajo y la sociedad.
El Colegio, en conjunción con la familia, se preocupará de promover el desarrollo de la autoestima, estabilidad y equilibrio afectivo de cada estudiante de tal modo de ayudarlos a configurar un sano y pleno proyecto de vida.
El Colegio cree firmemente en las potencialidades que tienen sus alumnos, y en consecuencia propone un programa formativo de alta calidad y exigencia y un acompañamiento estimulante y exigente, de parte de todos los miembros de la comunidad. Estos dos elementos son constitutivos en el desarrollo de las capacidades y talentos y la formación sólida y segura de la personalidad de cada alumno/a.
El proyecto curricular propuesto por el Colegio tiene como meta el proporcionar las herramientas, conocimientos y capacidades básicas a los egresados de la enseñanza media, como para integrarse a la vida del trabajo o continuar con estudios superiores desempeñándose, en ambos casos, de una manera efectiva y responsable.
El profesor es la pieza fundamental en el proceso de formación académica y valórica de los estudiantes, en consecuencia, el Colegio dispondrá de todos los recursos necesarios para velar por su bienestar y su desarrollo personal y profesional. En este sentido, el profesor contará con el tiempo necesario para realizar su labor docente, conforme a las exigencias que el colegio demanda, será remunerado en forma justa y digna en relación a su dedicación, compromiso y nivel profesional y tendrá la posibilidad de mantenerse preparado y actualizado en la disciplina que imparte y en los métodos pedagógicos existentes.
El Colegio tiene la responsabilidad exclusiva del logro de las metas propuestas, y en consecuencia, creará las condiciones educativas y administrativas adecuadas para el cumplimiento de estas.
El Colegio reconoce su responsabilidad en la entrega a sus alumnos/as del patrimonio moral y cultural de la humanidad con el fin de poder desarrollar en ellos personas y ciudadanos íntegros, útiles e influyentes en el medio en que estarán insertos. Sin embargo, considera, que si bien la formación es un proceso con una perspectiva de futuro, el presente no será el medio, sino el fin de la actividad escolar.
El Colegio no es un ambiente transitorio, sino un lugar en que se vive junto a otros, una parte importante de la vida. Esto significa el desarrollo de un ambiente en donde exista una convivencia armoniosa y respetuosa regida por reglas y normas claras, aceptadas y conocidas por todos y aplicadas con imparcialidad y ecuanimidad.
El Colegio considera importante estimular y fortalecer las dotes intelectuales, artísticas, deportivas, sociales y culturales de sus alumnas/os y facilitará los medios para que ellos se realicen en forma adecuadas y se preocupará de incorporar a la comunidad en la realización conjunta de estas actividades.
Conscientes de que la familia es el principal agente educativo de los hijos, el colegio se preocupará especialmente de que este proyecto educativo sea compartido, aceptado y apoyado por los padres, y de lograr la participación activa de la familia en el proceso formativo de sus hijos.
Considerando que la dimensión formativa más profunda de la experiencia escolar es el ejemplo y coherencia de vida de los adultos que rodean a los jóvenes, el Colegio exigirá a docentes, administrativos y directivos consecuencia con dicho postulado.
Misión del Proyecto Educativo
El Proyecto Educativo tiene como objetivo principal el desarrollo espiritual, intelectual y técnico de jóvenes, de ambos sexos, de sectores socio-económicos medios y bajos.
Su meta el proporcionar a sus alumnos las herramientas, conocimientos y técnicas fundamentales para poder desempeñarse en el trabajo o en estudios superiores en forma eficiente y destacada.
Busca entregar una formación sólida y consistente con las necesidades del país y de una sociedad cristiana, de modo que sus alumnos logren ser personas íntegras, responsables y comprometidas con su fe, el país y el prójimo.
Aspira a que la formación cristiana entregada a sus alumnos tenga un efecto irradiador en el medio social, familiar y laboral en que les toque vivir.
Centra su educación en la construcción de una autoimagen positiva de sus alumnos como un medio poderoso para formar en ellos personas positivas y alegres, seguras y confiadas en sus capacidades, autónomos y responsables de sus decisiones y que estén en condiciones de realizar sus funciones con creatividad y convicción.
Anhela, a través de su plan de formación y programas de estudio, formar hombres y mujeres que vivan su fe, que sean intelectualmente inquietos y abiertos, respetuosos y tolerantes, que tengan ética del trabajo y amor al trabajo bien hecho.
Cree en la necesidad de que el ser humano trabaje en pos de un dominio sano, respetuoso y equilibrado de la naturaleza y, por ende, fomentará en sus alumnos el cuidado y la responsabilidad por el medio ambiente.
Tiene como meta formar una comunidad educativa en donde todos sus miembros se sientan acogidos y valorados, se comprometan y trabajen conjunta y coordinadamente en la consecución de los objetivos propuestos.
Reglamento de Convivencia Escolar
Basándose en el Proyecto Educativo, su misión y en el plan de virtudes humanas sobre el cual el Colegio se sustenta, se elabora el Reglamento de Convivencia Escolar.
En este reglamento se establecen las normas que regulan toda acción, decisión y actividad desarrollada por los alumnos y alumnas del establecimiento dentro de la comunidad escolar.
Principios Pegagógicos
El colegio propone para sus alumnos un plan de estudios organizado, actualizado y de un alto nivel académico, fundado en las áreas fundamentales de la experiencia humana:
afectiva, ética y espiritual
estética y creativa
intelectual y cultural
humana y social
biológica y física
Además, le entrega una pedagogía que valoriza la interactividad entre el profesor, el alumno, el conocimiento y el desarrollo de las capacidades de auto-aprendizaje que tienen los individuos.
El Colegio cree que uno de los factores que determinan la efectividad del aprendizaje es la maximización de la jornada escolar y el uso eficiente del tiempo de aprendizaje en clase; en consecuencia, se preocupará de la distribución y supervisión adecuada del uso del tiempo por materia y tendrá una política firme, referente a la puntualidad, asistencia y comportamiento adecuado en clase, con profesores y estudiantes.
El Proyecto Educativo del Colegio cree en una pedagogía centrada en el rol activo que tiene el alumno en relación a su aprendizaje, el rol de guía estimulante e instruido del profesor y la construcción de aprendizajes significativos y funcionales para la vida de él.
El Colegio cree en la efectividad de uso de una variedad de estrategias de enseñanza que acomode mejor las diferencias entre los estudiantes y la naturaleza del material de enseñanza y estimule la participación activa de los alumnos/as.
El Colegio considera relevante contar con los materiales y recursos de apoyo educativo necesarios y suficientes para profesores y alumnos. Hará un análisis y evaluación permanente de los recursos y materiales adquiridos y una revisión y estudio periódico de las diferentes ofertas en esta área.
La evaluación de los alumnos es considerada como parte crucial del proceso de enseñanza-aprendizaje, por lo que es definida como un instrumento orientador para profesores, alumnos y apoderados, en relación a los logros de los estudiantes tanto en lo académico, como en lo valórico y a la efectividad de los planes y estrategias de enseñanza. Por ende, será utilizada como un elemento de diagnóstico, monitoreo y retroalimentación inmediata y continua, por parte del profesor, de los trabajos, tareas y evaluaciones de los alumnos/as.