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Diagnóstico y reforzamiento de lenguaje y matemáticas para alumnos de 1° básico
Colegio Nocedal

Colegio Nocedal

  • Particular subvencionado
  • 747 alumnos
  • Técnico profesional con especialidad en Electrónica y Telecomunicaciones
  • Av. La Primavera 03187, La Pintana

Objetivo del diagnóstico

El colegio Nocedal realiza una evaluación diagnóstica a sus alumnos de 1º básico en marzo para identificar si los niños reconocen letras y números. Estos alumnos cursaron la prebásica en el colegio Almendral donde se trabaja el reconocimiento de éstos.

Esta iniciativa nace de los profesores del nivel con el fin de mejorar los procesos de enseñanza y mejorar el diagnóstico temprano de los niños, mientras antes se detecten los déficits, se puede avanzar más.

Con el diagnóstico logran identificar desde marzo a los niños que reconocen y no reconocen las vocales, las principales letras y sus fonemas, los números del 0 al 9 y operaciones simples, para poder trabajar de manera personalizada con ellos y no se queden atrasados en el aprendizaje de la lectura y escritura, ni en matemática. Este diagnóstico se realiza principalmente para evitar que en junio el niño sea recién integrado a un reforzamiento.

Metodología del diagnóstico

Los 1º básicos cuentan con dos profesores por curso: el jefe y un asistente de aula que apoya el trabajo, quien está a cargo de hacer el diagnóstico.A los apoderados se les informa de esta actividad a través de una comunicación.

La evaluación se realiza durante la primera y segunda semana de marzo. Para llevarla a cabo, los niños son sacados de clases uno por uno, por orden de lista, durante la hora de lenguaje o matemática. El diagnóstico se toma en una sala con una mesa y dos sillas, una para el profesor y otra para el alumno, y un computador con la planilla de corrección. El profesor debe verificar que la sala tenga buena acústica y que no haya problemas de audición.

La evaluación por alumno dura en promedio cinco minutos y en la medida que el niño vuelve a la sala de clases, donde el curso está trabajando en lenguaje (método Matte) o matemática (método Singapur), sale el siguiente alumno para ser evaluado.

Ejemplo de tarjetas con números

El diagnóstico consiste en tarjetas que el profesor le muestran al niño, y éste debe identificar la letra, vocal o el número que aparece en ella. La respuesta, correcta o incorrecta (reconoce o no el fonema o número), es registrada inmediatamente por el profesor en la planilla de corrección (documento Excel).

A todos los niños se le presentan las mismas tarjetas pero variando el orden. Primero se muestran las vocales solas pero en desorden, luego vocales combinadas, después, deben leer palabras y finalmente una oración.  En cuanto a números, se les muestran del 0 al 9, dos ejemplos de sumatoria y uno de resta simple.

En una semana deben estar todos los resultados y una vez que todos los alumnos fueron evaluados, a partir de la planilla, se grafica la cantidad de niños que reconocen letras y números.

Con los resultados se identifica a los niños que no están en el nivel adecuado para la edad y son asignados a un taller de reforzamiento en el horario de clases, además de integrar a sus padres para que refuercen en la casa.

A partir de los resultados del diagnóstico y del criterio propio de cada profesor,  se determina qué alumnos deben recibir apoyo adicional y son derivados a reforzamiento.

Planilla de corrección sistematizada

Planilla de corrección sistematizada

En la planilla Excel automatizada se debe completar la lista de curso y anotar la cantidad de alumnos evaluados. Los espacios en amarillo son para anotar en la columna respectiva “si”, en caso de que el alumno reconoce la vocal o número, “no”, en caso de que no lo reconoce, y el número de palabras reconocidas en el caso de las columnas “Palabras” (0, 1 ó 2) y “Oración” (0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 u 8). Las celdas en gris no deben ser modificadas, en dichos espacios automáticamente se entregan los resultados por alumno y por ítem evaluado.

 

 

Reforzamiento en la casa

Una vez identificado los alumnos con dificultades para reconocer letras y/o números, el profesor jefe cita a los padres y/o apoderados de estos niños a una entrevista personal y se les entregan los resultados y les cuentan que su hijo no alcanzó el nivel adecuado para la edad, por lo que deberá participar en un taller en horario de clases, pero que también deberá reforzar en la casa. Se les pide el apoyo en este reforzamiento explicándoles que sin el apoyo desde la casa, es muy difícil que el niño salga adelante. El compromiso se deja firmado en una ficha que se guarda en la bitácora de reuniones de apoderados.

A estos padres y/o apoderados se les entrega material fotocopiado, cartulina y la cinta de embalaje para plastificar para que realicen sus propias tarjetas en la casa y ejerciten con sus hijos. También se les hace sugerencias pedagógicas de cómo ayudar al niño, con actividades sencillas a realizar, como por ejemplo, que ellos u otro adulto lean todos los días 15 minutos un cuento del libro Matte u otro cuento y que sea un momento entretenido, de manera que el niño se familiarice con la lectura. También se les explica el importante rol que tiene el refuerzo en la casa y que si el alumno ve a sus padres involucrados, tendrá más ganas de aprender y conocer las letras y números.

A lo largo del año, el profesor jefe va informando a los papás el estado de avance de sus hijos a través de entrevistas y comunicaciones. Las familias tienen que asumir el reforzamiento como un compromiso y adquirir un rol activo, teniendo claro que la familia es la primera educadora y que cuentan con el colegio para resolver sus dudas y entregarles apoyo.

 

Reforzamiento en el colegio

Los alumnos que no reconocen letras y/o números, además del refuerzo desde la casa, deben realizar un taller de lenguaje y matemática respectivamente dentro del horario de clases. Puede ser que un alumno participe de ambos.

Estos talleres se realizan en una hora pedagógica durante las horas de arte, tecnología o durante caligrafía. Éste está a cargo del profesor asistente que se lleva a los alumnos a trabajar a la biblioteca o a otra sala mientras el profesor trabaja con el resto del curso.

Los alumnos de cada curso que se integran al taller se dividen en pequeños grupos de cuatro niños.

Cada grupo tiene taller cada tres días y se trabaja con materiales concretos, donde manipulan letras, trabajan asociando letras con imágenes, etc. Las actividades son planificadas para abordar los distintos objetivos de aprendizaje, tales como mejorar la fluidez o la conciencia fonológica, entre otras.

El taller tiene como objetivo durar de marzo hasta el 22 de septiembre,  cuando  todos los alumnos deben estar leyendo palabra por palabra, fluidamente y reconociendo lo que dice una oración. Para lograr esto, además del reforzamiento, el niño trabaja con su curso en las actividades con estos objetivos de aprendizaje.

Cuando un niño logra el nivel adecuado, deja el taller en el camino. Los que tienen más dificultades y en septiembre todavía les cuesta, continúan con taller el resto del año.